NUTRICIÓN, DEPORTE Y BIENESTAR PSICOLÓGICO VAN DE LA MANO

NUTRICIÓN, DEPORTE Y BIENESTAR PSICOLÓGICO VAN DE LA MANO

NUTRICIÓN, DEPORTE Y BIENESTAR PSICOLÓGICO VAN DE LA MANO

 

Por el Doctor Carlos Diez

Nutrición y deporte.

El deporte, como sabemos, aporta una enorme serie de beneficios a nuestro cuerpo, pero siempre debe ir de la mano de una alimentación saludable. La alimentación de un deportista cobra una especial atención, ya que, debido a un mayor consumo de lo normal, las personas que hacen un sobreesfuerzo de actividad física necesitan algunos nutrientes más que el resto. Por supuesto, este aporte suplementario de nutrientes dependerá del tipo de ejercicio y de su intensidad.

Aunque a veces no se tiene en cuenta, que un deportista consiga un alto rendimiento no solo depende del entrenamiento, sino también de cómo el deportista se alimente, además de otros factores como los genéticos.

La alimentación de un deportista debe ser una alimentación muy equilibrada (hidratos de carbono, proteínas, grasas etc.)

A la hora de diseñar una dieta para un deportista, no existe pauta específica a seguir ya que la nutrición varía dependiendo del deporte que se esté practicando (cada uno tiene sus demandas específicas de nutrientes).

Un ejemplo muy sencillo: una persona que tiene una vida sedentaria consume alrededor de 60 a 108 Kcal/hora, mientras que un corredor novato consume alrededor de 750Kcal/hora y un corredor profesional consume hasta 1500Kcal/hora. Como puede observarse, cada situación conlleva un consumo muy diferente en cuanto a la cantidad de energía necesaria (calorías de la dieta).

Obviamente, la persona que practica un deporte posee un gasto energético más alto que la persona que no lo hace, por lo que el deportista deberá reponer toda esa energía gastada para poder mantener su rendimiento y peso estables.

 

Calorías y tipos de nutrientes para deportistas.

A continuación, se expone una propuesta aproximada de lo que podría ser la distribución calórica en una dieta según el tipo de ejercicio realizado

Deportes de resistencia; carbohidratos = (60%) proteínas = (15%) grasas = (25%)

Deportes de fuerza y velocidad = carbohidratos = (57%) proteínas (17-18%) grasas (25%)

Así, a modo de conclusión, solo remarcar que el deporte y la nutrición van ligadas y es necesario, después de cada ejercicio, reponer la energía perdida para así mantener un equilibrio entre el peso y la resistencia física de cada deportista.

 

Ejercicio físico y bienestar psicológico.

La falta de actividad deportiva en la sociedades occidentales es uno de los problemas más graves que atentan contra la salud física y mental

Las personas activas tienen cerca de un 40% menos de probabilidades de sufrir síntomas depresivos en comparación con las sedentarias

Según el doctor Carlos Díez, director de los Servicios Médicos Sanitas-Real Madrid, el deporte nos da la posibilidad de aprender, entrenar y potenciar habilidades mentales.

Si en algo están de acuerdo la mayoría de los expertos en psicología es en asegurar que, a día de hoy, la práctica de cualquier actividad deportiva supone una de las terapias psicológicas más baratas que existen debido a sus innumerables beneficios.

 

¿Cómo ayuda psicológicamente el deporte?

La práctica del ejercicio físico aporta muchos efectos beneficiosos a la salud mental de las personas, entre los que destacan:

Disminuye el estrés: Reduce la ansiedad, la depresión y sus efectos, como irritabilidad y mal humor, pues libera la tensión acumulada.

Genera motivación: Incrementa la capacidad para saber plantear y afrontar metas desafiantes pero a la vez realistas y alcanzables.

Agudiza la mente: Aumenta el flujo de oxí­geno al cerebro, mejorando la capacidad de aprendizaje, concentración, memoria y estado de alerta.

Aumenta la autoestima: Al mejorar la imagen corporal e ir alcanzando metas, aumenta la confianza en uno mismo y se desarrolla el espíritu de superación en los demás aspectos de la vida.

Produce bienestar: Estimula la liberación de endorfinas, que son las hormonas que producen sensación de placer.

Entretiene: Sirve para distraerse de las preocupaciones, divertirse y brindar un estilo de vida saludable.

Aporta tolerancia a la frustración: Aprendemos a no desanimarnos y luchar con constancia e intensidad por lo que de verdad queremos, superando los contratiempos que inevitablemente surgirán.

Reduce la depresión: Cada vez más la actividad fí­sica es utilizada como estrategia terapéutica complementaria e incluso, a veces, como alternativa a otras formas de tratamiento para el tratamiento de los problemas de salud mental. Tal es así que los expertos afirman que las personas activas tienen alrededor de un 40% menos de probabilidades de sufrir sí­ntomas depresivos en comparación con las sedentarias.

 

Los beneficios de la práctica deportiva en la infancia

Lo más importante para que el deporte infantil se convierta en un elemento efectivo en el desarrollo personal y emocional de los más pequeños es seleccionar el más conveniente para cada niño y convertirlo en una práctica divertida.

Entre los beneficios más importantes para los más pequeños se encuentran:

  • Sirve como ingreso en la sociedad, ya que les enseñas a seguir reglas.
  • Les ayuda a superar la timidez y a frenar impulsos excesivos.
  • Les enseña a ser más colaboradores y menos individualistas, ya que tienen que aprender a jugar con otras personas, respetar las normas, los turnos y la autoridad.
  • Les enseña a tener responsabilidades y obligaciones que cumplir.
  • A nivel fí­sico, les ayuda a coordinar mejor sus movimientos.
  • Aumenta su crecimiento.
  • Puede corregir posibles defectos fí­sicos.
  • Estimula la higiene y la salud.

 

¿Qué herramientas utilizan los expertos en psicologí­a para mejorar la autoconfianza de los deportistas?

Los distintos métodos empleados son:

  • Establecimiento de objetivos. Se trabaja sobre dos tipos de objetivos: De resultado (ganar, conseguir un determinado puesto, meter un gol, etc.) y, más importante en estos casos, los objetivos de realización, es decir, lo que tiene que hacer el deportista para conseguir el resultado buscado, que depende de él mismo al 100%.
  • Visualización o práctica imaginada, la eliminación de pensamientos negativos y control del pensamiento así­ como la relajación o el establecimiento de rutinas previas a la competición o al gesto deportivo (lanzamiento, disparo, swing, etcétera).
  • Una buena preparación de la competición, estableciendo los objetivos de realización y considerando todos los detalles que se estime relevantes para rendir bien, incluso conocer las principales dificultades que podrí­a encontrarse en el partido, y saber cómo actuar en el caso de que se presenten tales dificultades.

Es importante destacar que el ejercicio fí­sico y el deporte practicado de forma incorrecta, tanto en intensidad como en duración, no solo no van a proporcionar todos los beneficios fí­sicos y psicológicos mencionados, sino que pueden ser contraproducentes en muchos casos. Por eso es importante consultar a especialistas sobre el mejor tipo de deporte o ejercicio que podemos realizar, teniendo en cuenta variables como la nuestra edad o el estado fí­sico, así­ como someterse a un reconocimiento médico antes de empezar.

 

Ref:

Doctor Carlos Diez

Jefe Médicos Sanitas, Real Madrid

 

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