TODO LO QUE DEBES SABER SOBRE LA HORMONA DE CRECIMIENTO

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POR Paty Abdo para MD Latino


Todas las noches, mientras duermes, tu glándula pituitaria (una glándula del tamaño de un frijol en la base de tu cerebro) comienza a trabajar produciendo hormona de crecimiento. Su producción es pulsátil, su vida media es de 6 a 20 minutos.

Su pico de producción es en la niñez, antes de los 10 años y su declive es a partir de los 40 años. Produciendo sólo la mitad de la cantidad generada a los 20 años. A esta condición se le conoce como somatopausa, que es la disminución natural de la síntesis de GH con la edad. Aun así esa pequeña cantidad es importantísima para el mantenimiento del cuerpo.

La hormona de crecimiento, o GH, es un polipéptido formado por la unión de 191 aminoácidos. No es un esteroide, ya que no es un derivado de la testosterona ni tampoco se sintetiza a partir del colesterol.

La GH ingresa al torrente sanguíneo, uniéndose a receptores específicos que se encuentran por todo el cuerpo, incluyendo el cerebro, en donde estos receptores son especialmente densos en regiones responsables del aprendizaje y la memoria.

En el musculoesquelético tiene un efecto anabólico al promover el surgimiento de nuevas células musculares (hiperplasia) o el crecimiento de las ya existentes (hipertrofia).

También puede promover el crecimiento de varios órganos internos, principalmente vísceras abdominales con excepción de los ojos y el cerebro. El exceso de esta hormona causa agrandamiento visceral. Esto se ve mucho en algunos físicoculturistas que tienen la parte abdominal muy abultada. También puede provocar el agrandamiento de la mandíbula y de los dedos.

La GH es una hormona diabetógena que favorece la elevación de la glucosa. Esto lo hace por 3 vías:

—Reduce el uso y la captación del glucógeno por las células

—Favorece la gluconeogénesis (producción de glucosa a partir de otros sustratos energéticos diferentes a los carbohidratos)

—Disminuye la sensibilidad a la insulina

Por eso en muchos casos su suplementación se acompaña de metformina o insulina.

En el caso de los minerales, la GH puede ocasionar una disminución de los niveles de potasio, fósforo y sodio. Una vez que se sintetiza en la pituitaria y se libera al torrente sanguíneo, la GH es metabolizada en el hígado, produciendo somatomedinas, las cuales afectan en el tejido muscular, óseo, en las grasas, entre otros.

Una de las más importantes somatomedinas es la hormona IGF-1 (Factor de crecimiento similar a la insulina), esta hormona tiene efectos anabólicos en músculos, huesos, tejido conectivo y en general en todos los órganos del cuerpo. De hecho, la mayoría de los procesos anabólicos de la GH son mediados por la IGF- 1.

La Somatropina (rhGH) es el nombre dado a la HG como fármaco, obtenida por la tecnología de DNA recombinante biológicamente semejante a la GH humana.

La FDA aprobó el uso de esta hormona recombinada en 1985 para tratar una cosa: deficiencia extrema, en su mayoría niños en riesgo de ser inusualmente bajos. Luego fue aprobada para tratar a pacientes con VIH/SIDA los cuales sufrían de atrofia muscular y para gente con una condición conocida como síndrome del intestino corto.

El uso de Somatropina es muy popular entre los atletas, ya que se le atribuyen cualidades curativas, fortalecimiento de tendones, tejido conjuntivo y articulaciones; aumento de la masa muscular y pérdida de grasa.

Sin embargo, en estos últimos 2 puntos todavía existe controversia en su utilidad ya que la mayoría de los estudios han sido con pacientes con patologías o deficiencias clínicas de GH.

En los culturistas puede ayudar en el aumento en la performance, la ganancia de fuerza y algo de masa muscular y en la quema de grasa; pero su uso aislado sigue siendo muy inferior a las hormonas androgénicas, alimentación, suplementación y técnicas de entrenamiento.

La GH se administra de forma inyectable ya sea por vía subcutánea o intramuscular. La vía subcutánea es la más indicada ya que tiene una mayor biodisponibilidad de un 75% en comparación con la intramuscular de un 63%.

Personas sin enfermedades o deficiencias clínicas que utilizan la GH como quemador de grasa, generalmente se utiliza a partir de 1mg al día (3UI) en combinación con esteroides anabólicos u hormonas tiroideas.

Para ganancias de masa muscular, dosis mayores de 3(UI) al día en combinación con andrógenos.

En el medio competitivo la dosis media es de 4(UI) al día, llegando algunos atletas a utilizar hasta 30(UI) diarias.

La mejor forma de administrarla es respetar los ciclos fisiológicos. La mayor liberación natural es durante el sueño. Se recomienda entonces dividir la dosis, mínimo 2 veces al día.

La vida media de la GH como fármaco es de 2 a 4 horas. Un protocolo podría ser al despertar y antes de entrenar.

Los efectos benéficos de su suplementación son:

–Aumento de masa muscular

–Disminución de la grasa corporal

–Aumento de la tasa metabólica basal

–Mejora la calidad de la piel y el sueño

–Aumento de la fuerza de huesos, tendones, ligamentos, tejido conjuntivo y articulaciones

–Aumento de la tasa de recuperación física

En dosis altas puede producir:

–Diabetes tipo2

–Acromegalia (agrandamiento óseo de pies, dedos de las manos, mandíbula y codos)

–Edema periférico       

–Crecimiento de vísceras (distensión abdominal)

–Síndrome del túnel carpiano